Los-efectos-de-la-lactancia-materna-en-el-pecho

Lactancia materna, prevención para madres y bebés

28 enero, 2015
2122 Views

La lactancia materna y su papel en la prevención del cáncer

Un periodo de lactancia superior a seis meses, además de los muchos beneficios para la salud del bebé, proporciona una protección para la madre y su hijo frente al cáncer.

La lactancia, podría enfocarse desde dos puntos de vista, indisolubles en la realidad pero que son separados para una mejor comprensión y estudio. La lactancia implica una estrecha relación entre dos personas, que son una madre y su hijo y es en sí, un acto que solo puede ser entendido y asimilado si ambos participan. Sin embargo, como dos organismos diferentes que son, el acto de lactar tiene repercusiones metabólica y fisiológicamente diferentes en ambos cuerpos.

Es cierto que en los últimos años se han ofrecido por parte de la industria alternativas cada vez más avanzadas para la leche materna, sin embargo, no se ha podido imitar artificialmente todos sus componentes, debido a lo cual, es complicado conseguir los mismos efectos en el desarrollo del bebé con estas fórmulas del que se produce con la lactancia natural.
Esto ocurre porque la leche de mujer se elabora según un patrón y un código genético humanos propios de nuestra especie, que además va cambiando y adaptándose a las distintas necesidades del niño conforme va avanzando en las primeras etapas de su vida y su desarrollo. Tanto es así que incluso la composición de la leche materna puede variar a lo largo del día.

Lactancia y prevención de cáncer en la madre

Para la madre, el hecho de dar de mamar a su hijo le ofrece protección frente a dos tipos concretos de cáncer: el cáncer de mama y el de ovario.
El cáncer epitelial de ovario es la segunda causa más común de mortalidad por cáncer ginecológico en mujeres. Según la literatura científica, la lactancia podría rebajar hasta un 24% el riesgo de sufrir este tipo de cáncer y aún esta disminución del riesgo continúa evolucionando un 8% más por cada 5 meses en los que se incrementa el periodo de lactancia.

Las teorías de porqué se produce este efecto en el organismo femenino, radican en la regulación hormonal que se produce durante este periodo y su efecto en la ovulación y las concentraciones de gonadotropina (hormona responsable de que se inicie la ovulación entre otras funciones).

El cáncer de mama, es el otro gran afectado por la lactancia. Se diagnostican en todo el mundo aproximadamente 720.000 nuevos casos al año. En el análisis de Lancet, se estimó que el riesgo relativo de padecer cáncer de mama disminuía un 4,3% por cada 12 meses de lactancia, y un 7% por cada hijo al que se da a luz.

La disminución del riesgo de cáncer de mama debido a la lactancia parece relacionado con su influencia en la evolución del tejido mamario y la disminución de los niveles de ciertas hormonas como los estrógenos, asociados al desarrollo de cáncer.

Lactancia y prevención de cáncer en el hijo o hija

Las ventajas inmunológicas son bien conocidas hasta los primeros seis meses de vida, pero la protección frente a muchos patógenos se alarga hasta los 2 años y medio. Esta protección se extiende sobre enfermedades como las gastrointestinales, respiratorias y otitis, e infecciones como la meningitis. Teniendo por tanto, efectos en la disminución de la inflamación y la estimulación de la inmunidad.

Pero además de todo esto, los hijos de madres que han amamantado durante un largo periodo, tienen una mayor protección frente a un posible desarrollo de cáncer gástrico, gastritis o úlcera duodenal en el futuro, leucemia y linfomas debido a las sustancias anticancerígenas que se les ha transmitido por medio de la lactancia. Protección frente al cáncer que perdura, posiblemente hasta la edad adulta.

La lactancia es un complejo proceso que de una manera casi mágica se produce en la intimidad del vínculo entre una madre y su hijo. Es la relación en la cual un cuerpo es capaz de ofrecer, a otro cuerpo distinto, no solo alimento sino también protección de la salud, en beneficio de la lucha presente y futura por la vida. Todo esto, en un entorno de emociones agradables, sobre todo teniendo en cuenta que al amamantar se secretan endorfinas que alcanzan un pico máximo a los 20 minutos de iniciada la lactancia, provocando en la madre una cadena de sensaciones placenteras. El bebé también se ve recompensado, porque estas endorfinas le son transferidas a través de la leche, creándose entre ambos un vínculo muy especial.

Laura Moreno, diplomada en Nutrición Humana y Dietética, licenciada en Ciencia y Tecnología de los Alimentos y Máster en Nutrigenómica y Nutrición Personalizada. Responsable del área de nutrición y cáncer en OncoDieta

Comentarios