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¿Funcionan los suplementos nutricionales en el cáncer?

22 enero, 2015
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Los suplementos nutricionales tienen en nuestra sociedad un uso bastante extendido dentro de diferentes campos. El ámbito de aplicación que a nosotros nos ocupa es el empleo que se hace de ellos en relación al cáncer.

Los suplementos nutricionales se caracterizan por contener un “ingrediente alimenticio” que se presenta en una matriz diferente a la del alimento del que proviene, como por ejemplo en comprimidos, cápsulas, líquidos y polvos. No son medicamentos, pero a ellos se les atribuye una posible actividad en relación al cáncer. La línea de actuación que los suplementos dibujan en el largo recorrido que implica un proceso cancerígeno empieza en la prevención, dónde son objeto de multitud de estudios científicos en la búsqueda de un mejor conocimiento; y continúa hasta el tratamiento una vez que el paciente ha sido diagnosticado, formando muchas veces parte de él.

Suplementos nutricionales en la prevención del cáncer

El consumo de suplementos de vitaminas y minerales para mejorar la salud, está cada vez más extendido en nuestra sociedad. Sin embargo, el empleo de suplementos con el fin de disminuir el riesgo de padecer ciertos tipos de cáncer no debe desviar la atención del hecho de que aproximadamente un tercio de los cánceres se pueden prevenir mediante cambios en el estilo de vida, como por ejemplo una ingesta alta de alimentos no procesados.

En el caso de la prevención del cáncer mediante los suplementos nutricionales, se han realizado y se realizan estudios científicos para esclarecer cuáles y de qué manera pueden influir en este aspecto.

Algunos estudios científicos por ejemplo, han relacionado una suplementación de calcio con un efecto preventivo del cáncer colorrectal.
La vitamina D también ha sido estudiada como posible herramienta de disminución del riesgo de cáncer colorrectal y de mama, aunque actualmente existen controversias respecto a su efecto y se necesitan más estudios para una mejor comprensión de su actividad. Aún así, el efecto protector de la vitamina D en el cáncer de mama parece ser más acentuado en mujeres premenopáusicas.
En cuanto a la asociación que durante años se planteó como posible entre el beta-caroteno y una posible reducción del riesgo de padecer cáncer de pulmón en fumadores, se demostró que el efecto era contrario al esperado, resultando en un incremento importante del riesgo de éste tipo de cáncer en este sector de la población. Sin embargo, sí se han obtenido resultados positivos en el caso de la disminución del riesgo de cáncer esofágico.
Otros estudios han informado también de resultados negativos en los que, lejos de producirse una disminución del riesgo, se producía un aumento como por ejemplo el caso de la vitamina E y el Selenio en el cáncer de próstata.

Suplementos nutricionales en el tratamiento del cáncer

Cuando una persona no cubre sus necesidades en cuanto a calorías y nutrientes, su organismo es más susceptible de sufrir enfermedades y menos capaz de recuperar un estado de salud óptimo para luchar contra los males que padece. Si a ésto le unimos tratamientos más o menos agresivos, como puede ser la quimioterapia o la radioterapia que, junto al propio cáncer, además pueden ser la causa de ciertos síntomas como las náuseas, los vómitos y la inapetencia o el rechazo a alimentos entre otros, tenemos como resultado una muy difícil tarea de cubrir los requerimientos nutricionales por medio de la dieta ingerida. Tan difícil, que a veces es imposible.

Esto explica que la malnutrición afecte al 40-80% de los pacientes que padecen cáncer y que este problema traiga consigo un aumento de la mortalidad y la morbilidad, así como un mayor tiempo de estancia hospitalaria y de atención sanitaria, lo que, inevitablemente, incrementa también el gasto económico.

Y es aquí el momento exacto donde entran los suplementos nutricionales en el tratamiento del paciente oncológico. Según la literatura disponible al respecto, los suplementos nutricionales en estos casos mejoran la funcionalidad del paciente y su calidad de vida.

A partir de los resultados obtenidos en ensayos clínicos, se ha determinado la eficacia de suplementos orales enriquecidos en ácidos grasos omega 3 en tumores de páncreas y aparato digestivo superior, así como el beneficio aportado en pacientes con cáncer avanzado y pérdida masa corporal ya que favorece el aumento de peso y el apetito, resultando en una mejora de la calidad de vida y un aumento de la supervivencia.

En el caso de pacientes que tienen una alto riesgo de malnutrición y que además van a ser sometidos a cirugía, se recomienda, en el periodo previo a la operación, que se usen fórmulas enriquecidas con arginina, ácidos grasos omega 3 y nucleótidos. Esta suplementación ha supuesto una reducción de las complicaciones tras la operación, sobre todo aquellas que tienen que ver con las infecciones.


Tabla 1. Candela, C.G. et al. (1)

En cualquiera de los dos casos, tanto si se trata de suplementación como herramienta para la prevención o para el tratamiento del cáncer, es importante tener muy en cuenta que existen problemas que se pueden presentar y que no debemos obviar:

El primero, es la posibilidad de que aparezca una hipervitaminosis, esto es más común en el caso de que se empleen complementos nutricionales con perspectivas preventivas. Se reportan miles de casos de reacciones adversas debidas a sobredosis vitamínicas cada año, y éste es un hecho que no se debe infravalorar ya que puede dañar al organismo.

El segundo, es la interacción que puede darse entre suplementos y medicamentos. Este es un aspecto muy importante en personas que siguen algún tratamiento farmacológico ya que esto puede resultar en perjuicios más o menos graves en el paciente.

Por todo esto, aunque los suplementos no se traten como fármacos o drogas, no debemos perder de vista que su consumo tiene consecuencias en nuestro cuerpo y que éstas, en ocasiones pueden no ser positivas.

Consumirlos con responsabilidad es tarea principal si lo que queremos es actuar en beneficio de nuestra salud, y especialmente en pacientes medicados es necesario hablar sobre el tema con su profesional sanitario para evitar posibles complicaciones.

Laura Moreno, diplomada en Nutrición Humana y Dietética, licenciada en Ciencia y Tecnología de los Alimentos y Máster en Nutrigenómica y Nutrición Personalizada. Responsable del área de nutrición y cáncer en OncoDieta

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