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10 consejos para pacientes oncológicos cuando existen vómitos y náuseas

9 abril, 2015
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Las náuseas y los vómitos son algunos de los efectos de la quimioterapia más habituales. También de los más temidos.

La frecuencia e intensidad del síntoma depende de varios factores. Normalmente comienzan en el momento de recibir el tratamiento y duran unas cuantas horas; cuando se presentan de manera muy intensa, pueden prolongarse algunos días.

Recomendaciones en las comidas

1.

Es preferible comer platos a temperatura ambiente o fría. Esto disminuye la probabilidad de que los olores se intensifiquen y causen molestia.

2.

Los alimentos secos como el pan tostado o las galletas pueden atenuar la sensación de náuseas. Es conveniente tenerlos a mano y recurrir a ellos cuando sea necesario. Pueden ser especialmente útiles en las primeras horas de la mañana.

3.

No consumir líquidos con las comidas. Siempre fuera de ellas, al menos una hora antes de comer. En ocasiones ingerir las bebidas a pequeños sorbos con ayuda de una cucharilla resulta más beneficioso para evitar las náuseas.

4.

Después de comer, es importante mantener una postura erguida. Permanecer sentado y evitar tumbarse al menos dos horas después de cada comida es imprescindible para evitar la sensación de náuseas.

5.

En lugar de un menor número de comidas pero de gran cantidad, es mejor realizar comidas más frecuentes pero más pequeñas. De esta manera, evitamos que el estómago se llene demasiado, y las sensaciones negativas se minimizan.

6.

Es conveniente evitar los alimentos muy grasos, muy dulces, ácidos o muy condimentados. Los alimentos muy condimentados pueden generar reflejo nauseoso.

7.

En el momento de planificar las comidas, es mejor elegir platos de fácil digestión basados en frutas y verduras cocidas.

8.

Comer en un ambiente tranquilo, libre de olores que causen molestia. Es conveniente crear espacios para comer que promuevan asociaciones agradables alrededor de la comida. Evitar situaciones estresantes, entornos incómodos. Lo que perseguimos es que el acto de comer se convierta en un momento grato del día.

9.

Enjuagar la boca antes y después de comer. De este modo se evitan los regustos que puedan provocar sensaciones desagradables que desemboquen en aversiones a los alimentos.

10.

Las intervenciones psicológicas son beneficiosas, han mostrado resultados estadísticamente significativos en la mejora de pacientes oncológicos sometidos a quimioterapia en relación a la ansiedad, la depresión y la calidad de vida en general, repercutiendo estos efectos en la frecuencia e intensidad de los vómitos y las náuseas.

Además de seguir este tipo de pautas y convertirlas en hábitos en torno a la comida, el uso de antieméticos puede ser muy útil cuando este síntoma se hace presente. Es importante consultar con su médico para conseguir la máxima efectividad del medicamento atendiendo a las características de cada paciente.

En algunas ocasiones aparecen las llamadas “náuseas anticipadas” que se producen cuando el paciente comienza a sentirlas incluso en los momentos previos a recibir el tratamiento.
Los niveles de ansiedad de cada paciente también afectan a la intensidad y frecuencia del síntoma. Cuanto más alto es el nivel de ansiedad que presenta el paciente se manifiestan tasas más altas de náuseas y vómitos durante la quimioterapia.

Laura Moreno, diplomada en Nutrición Humana y Dietética, licenciada en Ciencia y Tecnología de los Alimentos y Máster en Nutrigenómica y Nutrición Personalizada. Responsable del área de nutrición y cáncer en OncoDieta

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